El juez central entre Tolima y Santa Fe, Jorge Hernán Hoyos, reconoció que se equivocó al pitar un penal que no fue. Cristian Marrugo cambió el tiro libre por gol y Santa Fe clasificó. De pasó eliminó a Bucaramanga que no pudo empatar con América que llegaba en el puesto 15, de 18, con 16 puntos. Hoyos espera la sanción pero dice que está tranquilo porque no lo hizo de ¿mala fe¿. La vida sigue.
Igual, ya se ha equivocado otras veces. Como en el partido entre Santa Fe y Millonarios del semestre pasado: expulsó a Léider Preciado por un choque con el portero Juan Carlos Henao. Luego el video, tan exigido por estos días, mostró que el delantero no tuvo intención de golpearlo. Preciado se quedó con la tarjeta roja y varias fechas de suspensión. Otra más para Hoyos.
La carrera por un gol
Sin embargo, hay quienes no pueden cargar con la culpa de sus errores. Fue el caso del juez Manuel Castro quien en 1987 validó un gol fantasma que acabó con su carrera. El partido era un Santa Fe ¿ Pereira, que no definía nada.
Castro dice que estaba enfermo, por eso no siguió el balón cuando Freddy Rincón lo envió desde la mitad de la cancha hasta el área. Se quedó parado mirando como Héctor el 'Rambo' Sosa eludió al arquero y remató al arco. La distancia hizo que confundiera la línea de gol con la de las 5 con 50, por eso creyó que el defensa, Herbert González, la había sacado de adentro.
El árbitro estaba seguro, por eso no oyó al juez de línea cuando le aclaraba la jugada. Tampoco a los jugadores del Pereira que le advertían: "no se perjudique, no termine su carrera acá mismo¿, como se lo relató a la revista SOHO en la edición 74 hace pocos meses. ¿Cómo creerles si el lo había visto? Manuel Castro se quedó con su decisión y nunca volvió a pitar. No pudo.
En tiempos oscuros
Finales de1988. Millonarios empataba con Santa Fe en el Campín. El 1-1 dejaba a los azules con pocas opciones de pelear por el título, pero faltando 5 minutos el juez Ramiro Rivera los puso a celebrar.
Penal: falta de Wílmer Cabrera contra Rubén Darío Hernández a tres metros del área. Gol de Mario Vanemerak y dos puntos decisivos para Millonarios que, fechas más adelante, consiguió el campeonato en Barranquilla. Y logró su estrella 13 con 24,50 puntos. Rivera en cambio desapareció del fútbol.
No es cuestión de colombianos
En el Sudamericano sub-17 de 2001 diputado en Perú, La Selección Colombia jugaba frente a Brasil en la ciudad de Arequipa. El encuentro estaba 0 por 0 y Colombia anotó un gol, casi, por medio del arco. Jorge Perlaza remató con potencia y la malla no resistió, lo que llevó a que la pelota siguiera hasta los letreros de publicidad.
Héctor Baldassi, juez central argentino, decretó saque de portería. Nadie lo podía creer. El juego continuó y Colombia cayó 4 por 0 ante Brasil, mientras que Baldassi, posteriormente, admitió su falla al no validar el gol y concluyó afirmado: ¿Me quieren matar todos los colombianos¿.
Italia fue el perjudicado en Corea - Japón
El Mundial de fútbol de 2002 disputado en Corea y Japón fue catalogado como el de peor nivel arbitral. Los yerros abundaron y definieron partidos en instancias importantes.
El escándalo mayor se cometió en el partido entre Italia y Corea. Byron Moreno, árbitro ecuatoriano, no validó un gol legítimo de los italianos y, posteriormente, expulsó al capitan azurri por, supuestamente, simular una falta dentro del área. Corea anotó un gol que le bastó para entrar a cuartos de final.
En la Champions también se equivocan
En la final de La Liga de Campeones de 2006, Barcelona de España se enfrentó al Arsenal de Inglaterra. El partido iba empatado sin anotaciones y llegó una jugada que condicionó el resto del encuentro al minuto 17.
El portero de Arsenal, Jens Lehmann, derribó a Giuly del Barça en el área, sin embargo la pelota la había alcanzado a definir por el delantero anotando el gol. El juez central, equivocadamente, decidió pitar penal y expulsar a Lehmann en lugar de validar la anotación. El partido terminó 2 por 1 a favor de los españoles.
Australia recuerda a Medina Cantalejo
En el mundial de Alemania 2006, Australia sufrió un error de apreciación del árbitro español Medina Cantalejo. El italiano Fabio Grosso se tropezó con un defensa rival dentro del área en una jugada que no debía ser pitada como penal, pero la falta validada y la posterior anotación de Totti le dio el paso a cuartos de final a los europeos.
La Libertadores también tiene antecedentes
En la Copa Libertadores de 1989 Nacional y Millonarios se enfrentaron. El chileno Hernán Silva fue el juez de ese partido y tuvo una grave equivocación: los azules sufrieron una falta dentro del área que fue penal, el central la iba a decretar pero el pito se le cayó y la jugada continuó con un contragolpe de Nacional que se convirtió en gol de Jhon Jairo Tréllez. Millonarios quedó eliminado.