> El liberalismo fue el más inscrito para las elecciones de octubre
> Las elecciones de octubre
de 2007: ¿Qué premiar?
> Derechos políticos vs. espacio público
> Octubre de 2007: la repetición
de una tragedia histórica
> Narcotráfico y poder político I
> Base económica, Planeación y Finanzas: temas de relevancia en el debate público territorial
> Implicaciones de las candidaturas sin partidos y multipartidistas
> Las elecciones regionales en alto riesgo
> El abstencionismo en las consulta: ¿un problema de confianza?
> A propósito de las consultas: ¿dónde están los militantes de los partidos?
> La reforma política de 2003: menos partidos, ¿más democracia?
> El PDA advierte que en regiones del país la actividad política está proscrita
> Aumentan casos de trashumancia electoral
> Candidatos confuden promesas con obligación
> Aspirante al Consejo de Bogotá cobra a vendedores ambulantes de Chapinero por espacio público
> Lanzamiento de Votebien.com, versión 2007
> Candidatos: programas de gobierno al inscribirse
> Diez millones de personas faltan por renovar o adquirir su cédula
> No se pedirá preinscripción electrónica de los candidatos
> La firma del pacto 'A voto limpio' brilló por la ausencia de candidatos
> Así firmaron los candidatos el pacto por la transparencia electoral
Ejercer la democracia
es construir la paz
Por: Alonso Cardona Arango
Hoy en día el deber cotidiano de la sociedad
colombiana es construir la paz: es decir, abrirle mayor espacio a la
participación democrática y disminuir el espacio a actores de la guerra. El
debate electoral actual para elegir autoridades departamentales y municipales de
hecho está inscrito en ese proceso y si cada ciudadano y ciudadana es concientes
de ello, su participación política ayudará a consolidar la democracia.
El
debate electoral versa sobre la tarea del gobierno y sobre los gobernantes y
además pone a prueba el funcionamiento de la institucionalidad
democrática.
Mayor equidad y dar pasos de reconciliación son metas
esenciales de gobierno en todos los niveles nacional, departamental y local. Si
los gobiernos locales no asignan su presupuesto al logro de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio estos no se conseguirán puesto que el presupuesto local
es la principal fuente de recursos para el gasto social en Colombia. Por eso es
tan grave que se hayan disminuido las transferencias del presupuesto nacional a
municipios y regiones.
Los gobiernos departamentales y municipales no
han incluído seriamente la atención a las victimas en su agenda de gobierno.
Apoyar decididamente a las victimas del conflicto es trabajar por la
reconciliación: identificarlas, hacerlas visibles, brindarles apoyo psicosocial,
promoverlas y apoyarlas en el logro de sus derechos para que pasen de victimas a
ciudadanos y ciudadanas. Ellas necesitan ser priorizadas en los programas
sociales. Ya se sabe que victimas que no son atendidas tienden a desacreditar la
democracia y buscar soluciones de hecho. Acompañar y asesorar la reincorporación
a la vida civil de los excombatientes de los grupos armados que se han
desmovilizado y por su transformación en ciudadanos/as respetuosos de las normas
y las instituciones democráticas son pasos de la reconciliación, pues significa
sustraerle combatientes a la guerra. Los gobernadores y alcaldes deben
comprometerse más por su reincorporación económica y social de lo contrario los
del crimen organizado – ellos son poderosos - tratan de impedirla. Obviamente,
para ello deben contar con recursos complementarios nacionales. Además como
líderes de sus respectivas comunidades deben comprometerse con transformaciones
institucionales que garanticen el imperio de la democracia en las entidades
territoriales locales y regionales: que se rompan las relaciones de las
autoridades de todo tipo con actores ilegitimos, que ninguna institución pública
se ponga a su servicio, que se fortalezcan los organismos de garantía de los
derechos humanos, que se erradiquen los métodos clientelistas y corruptos para
gobernar y se fortalezca la participación ciudadana.
Como los candidatos
por quienes votemos deben tener un programa de gobierno centrado en la equidad y
la reconciliación y por lo tanto deben tener gran sensibilidad social y
favorecer el comportamiento de ser incluyente. Deben ser líderes capaces de
articular las voluntades de todas las fuerzas municipales para dirigirlas hacia
la equidad y la reconciliación y no políticos que pongan el gobierno al servicio
de intereses personales o de algún sector. Lideres que comprendan que al
gobernante que trabaja con la ciudadanía, que pone las instituciones de la
participación democrática al servicio de la ciudadanía su obra de gobierno le
rinde el doble. Si tenemos indicios de que algún candidato/a ha tenido o tiene
relación con grupos ilegales lo denunciamos pues ellos pondrán la administración
al servicio del delito y/o aprovecharán para el enriquecimiento ilícito - no
votemos por el -.
Por último, todo ciudadano y ciudadana puede colaborar
en la vigilancia de las elecciones, que sean transparentes. Podemos crear
Comisiones de Observación Electoral en cada municipio: ellas recojen información
sobre cualquier forma de atentar contra el voto (voz fundamental de la
democracia) y la entreguen a las autoridades. Y que también prevengan a la
ciudadanía contra candidatos o candidatas que tengan hojas de vida manchadas por
frecuentar malas compañías, por emplear financiación de dudosa procedencia.
Ahora muchas personas tienen acceso a internet, a teléfonos celulares y otras
tecnologías modernas que sirven para informarse y dar aviso oportuno para
neutralizar los delitos electorales. Defender el voto es ampliar el espacio de
la democracia y disminuir el espacio de la guerra. 10/08/2007