
Las cifras de violencia en las elecciones tienen sorprendidos a los analistas... y aún faltan dos semanas para los comicios.
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Orden público
¿Para qué sirven las alertas?
Ya son 17 los muertos, decenas las amenazas y varios los secuestros de candidatos en la actual contienda electoral. La Defensoría del Pueblo y el MOE lo habían advertido. ¿De qué sirvió?
La campaña para las elecciones locales del próximo 28 de octubre, podrían convertirse en las más violentas de la historia reciente del país. No es un calificativo ligero, los atentados, amenazas, asesinatos y secuestros han dejado su rastro en gran parte del país y hacen que muchos de los organismos encargados de las estadísticas estén sorprendidos por los datos. Pareciera que en época de la llamada seguridad democrática, no es suficiente la seguridad que se le brinda a la democracia.
En julio pasado, la Defensoría del Pueblo había advertido sobre el riesgo de hechos violentos en 403 municipios durante las elecciones. Aunque a octubre la cifra de riesgo extremo se redujo en casi 30 municipios, pareciera que la alerta emitida con cuatro meses de antelación a los comicios, hubiera pasado desapercibida, pues 14 de los 17 municipios donde han asesinado candidatos ya inscritos aparecían en el mapa de riesgo.
Esto sin contar con los municipios donde se han registrado atentados, como Buenaventura, o los sitios donde se han secuestrado candidatos o se ha asesinado a personas relacionadas con las campañas políticas. Sólo ayer se conoció de un atentado dinamitero contra el senador liberal Luis Fernando Velasco, quien hacía un recorrido por el norte del Caquetá. También se supo de nuevas amenazas de muerte contra el candidato a la gobernación de Santander, Horacio Serpa Uribe . Sobre estas zonas, había advertencia por la confluencia de varios actores armados que buscan el control territorial y con ello, el político. Ni Bogotá escapa de esta ola de violencia pues ya hubo petardos contra dos sedes políticas.
Las tres poblaciones que no aparecen en el mapa de riesgo de la Defensoría (Algarrobo, en Magdalena; Garzón e Iquira, en Huila) sí aparecen en el mapa consolidado de riesgo de la Misión de Observación Electoral, MOE, que detectó 429 municipios existe algún tipo de riesgo con miras al ejercicio democrático del 28 de octubre. De ellos, 70 están en riesgo extremo, 155 en riesgo alto y 204 en riesgo medio.
Durante el acto de lanzamiento del libro “Retos electorales, riesgos y recomendaciones”, la Misión de Observación Electoral-MOE, le pidió al Gobierno nacional especial atención a 114 municipios que presentaron riesgo extremo por asesinato, secuestro o amenaza de candidatos o precandidatos (violencia política), riesgo extremo por presencia de guerrillas o riesgo extremo por presencia de nuevos grupos, bandas emergentes y reductos no desmovilizados. Los 17 que ya llevan el luto por candidatos asesinados están en el listado.
Y a la Defensoría le solicitó atención especial a 52 municipios donde además de riesgo por violencia, presentan anomalías electorales como alta o baja participación electoral, votaciones atípicas por candidatos y/o riesgo por competencia electoral.
Los mapas de riesgo habían sido puestos en conocimiento del Ministerio del Interior y de la Unidad de Reacción Inmediata Electoral, URIEL. Sin embargo, el ministro del Interior, Carlos Holguín, ha insistido en que los organismos de seguridad sólo hallaron riesgos en 79 municipios y dijo, tras la publicación de las cifras del MOE, que el Gobierno está “en condiciones de garantizar que habrá elecciones en todo el país” y enfatizó en que serían “las más transparentes y las más seguras de los últimos años”, lo que está por verse.
Lo que se había dicho
En los municipios donde fueron asesinados candidatos ya inscritos, la alerta era diciente. En Santa Rosa del Sur, en Bolívar, la Defensoría había dicho que era susceptible a que los actores armados ilegales –Farc o Aguilas Negras- realizaran ataques contra los candidatos. Allí asesinaron al candidato al concejo, Widis Núñez Carpio.
En Morales, Cauca, junto con Sierra, Argelia y Timbiquí, se advirtió sobre las presiones que desde el primer semestre del año habían realizado las FARC sobre los candidatos; se prevé la perturbación el día de las elecciones. Ya fue asesinado el candidato a la alcaldía Javier Angel Jaramillo.
Para Algarrobo, en Magdalena, se denunció la presencia de las ‘Aguilas Negras’ y posible costreñimiento electoral. Fue asesinado Manuel José García, candidato al concejo.
Los nuevos grupos armados ilegales o emergentes también eran la peor amenaza en Villavicencio, donde fue asesinado Robinson Salazar Herrera. La Defensoría advirtió también para esta zona que la intención de voto de las comunidades rurales por determinados candidatos les podría generar señalamientos y estigmatización.
Para Ipiales, la advertencia era clara. “Homicidios, amenazas, restricciones a la movilidad, desplazamiento y perturbación al proceso democrático”. El candidato al concejo, Alfredo Moreno, fue asesinado.
Para Putumayo, las amenazas se dan por la presencia de las FARC, así como las nuevas estructuras criminales y las bandas armadas del narcotráfico que podrían entorpecer las elecciones en Mocoa, Orito, Puerto Asís, San Miguel y Puerto Guzmán, donde ya fue asesinado un candidato.
En el Tolima, la principal amenaza viene de las Farc. Se alertó sobre acciones de fuerza que condujeran a la abstención y posibles acciones de retaliación. Allí estaban incluidos Rioblanco y Villarrica, donde fueron asesinados los candidatos a la alcaldía Alberto Martínez y Julio César Marentes, respectivamente.
Aunque la alerta era de carácter medio, en Samaná fue asesinado el candidato a la alcaldía Jesús Albeiro Montoya. Allí la presencia paramilitar es aún evidente, pero también la presencia de ‘Aguilas Negras’. La situación era similar en Génova, en Quindío, donde fue asesinado Gustavo de Jesús Arcila. Allí se había advertido por posible injerencia de las Farc y nuevos grupos armados.
El asesinato de Jair Antonio Correa Orozco, aspirante al concejo en Buga, sorprendió a muchos porque no se habían denunciado amenazas aunque sí posible constreñimiento al sufragante por parte de las Farc.
Cocorná ha sido el único municipio donde dos candidatos han sido asesinados. Tanto allí como en San Francisco, también en Antioquia, la historia originaba la advertencia pues tradicionalmente se han registrado hechos de orden públicos durante la contienda electoral. Por ello se preveían homicidios y amenazas, así como presiones al electorado por parte de las Farc y el Eln. También, el estudio de la Defensoría preveía acciones violentas el día de elecciones.
10/12/2007 VOTEBIEN.COM