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Recomposición o Ruptura Política: La Cartagena por venir
Por: Fidel E. Garcia Misas
Este martes 13 de noviembre, el periódico El Universal nos despertó con dos noticias que siguen mostrando la Cartagena de contraste: la nueva reina de Colombia y los resultados de las Fiestas de Independencia versus la trágica noticia que registraba 7 suicidios en la última semana. Así es la Cartagena de ayer, de hoy y la que debe empezar a confrontar el nuevo gobierno local que se viene.
De Donde se Viene
El movimiento Por Una Sola Cartagena le permitió a Judith Pinedo Florez, quien aspiraba por segunda ocasión, alcanzar la Alcaldía de Cartagena con una votación no solo mayoritaria sino altamente oportuna en tanto se trataba de romper el continuismo de 2 gobiernos sucesivos de periodos atípicos que habían generado un alto desconcierto ciudadano no solo por los problemas comunes asociados a la corrupción, también, por la falta de eficiencia, credibilidad y carencia de liderazgo que han sumido a la ciudad en una parálisis de importantes macroproyectos y en la consolidación de un modelo neopopulista favorecido por la avalancha de subsidios estatales que convierte a la pobreza en el lugar común del clientelismo político.
Con una votación total de 115.247 votos (43.92%) contra 70.692 votos(26.,94%) de su principal contendor, Juan Carlos Gossain, quien gozaba con la preferencia de las encuestas, de la mayoría de los grupos políticos locales y al parecer, del apoyo de la administración distrital que encabeza el curtido Nicolás Curi Vergara, la conocida “Mariamulata” propinó un segundo panizaso, en alusión a la victoria del exalcalde, Guillermo Paniza, que en su momento derrotó al candidato del grupo Garcia y sus aliados, para devolverle valor al voto espontáneo que quiso sacudirse de las herencias de castas y de candidaturas infladas a punta del presupuesto público.
Sin embargo, hay que anotar que esta reacción ciudadana no ha sido casual. Ella ha estado motivada por varias circunstancias que convergieron en un propósito común.
Un primer aspecto a destacar es la decidida participación del sector privado en la promoción de esta iniciativa que tuvo sus antecedentes en la campaña del 2005 cuando lideraron junto con dirigentes sociales y políticos el voto en blanco que no pudo, al final, vencer la tercera aspiración de Curi Vergara, pero dejó las bases de una experiencia organizativa, la identificación de un mercado de ciudadanos inconformes con intención de manifestarse en las urnas y un grupo de organizaciones privadas que observaron la rentabilidad de su inversión respecto a la votación sin precedentes alcanzada.
La vinculación de este importante sector ha ido de la mano de toda una estrategia mediática que combina encuestas, seguimiento noticioso a hechos de corrupción político administrativa, mecanismos de control ciudadano con fuerte impulso empresarial, mensajes de voto a conciencia, y por supuesto, se ponen en relieve las debilidades de toda competencia.
Un tercer aspecto fue el cambio de táctica en el transcurso de la contienda electoral sumado a los errores de la campaña de Gossain y a la identificación del voto de la mujer con la imagen de la “Mariamulata”. En efecto, de la polarización con que arrancó el debate político se pasó a la agregación de fuerzas para evitar la dispersión de votos que impedía el crecimiento sostenido del proyecto ganador. De los 8 aspirantes sin opción alguna, 3 se alinearon con la ganadora, incluyendo el candidato del PDA, Rafael Vergara Navarro, 2 más se sumaron a Gossain y solo los candidatos del Partido Liberal, del Movimiento Colombia Viva y del Movimiento Nacional AFRO se mantuvieron hasta el final. De estos tres últimos, el pastor evangélico, Yonny Copete, de Colombia Viva obtuvo una votación importante al alcanzar 20.574 votos.
Finalmente, el resultado alcanzado por el Movimiento Por Una Sola Cartagena, que le permitió además conquistar 2 curules en el Concejo Distrital (19.475 votos de la lista que corresponde al 7.18% del total de la Corporación) con dirigentes ya conocidos en la vida pública local, se nutrió de la reserva de ciudadanos que durante muchos años han pasado por escuelas de formación, proyectos de intervención socio comunitaria de la red de organizaciones sociales del Tercer Sector, y de los inconformes con el gobierno actual que hicieron uso del voto de castigo al fracasar los efectos de programas tan publicitados como la Lucha Contra el hambre y Cartagena Sin Tugurios, que mostraron su poco impacto precisamente en plena época invernal donde la Administración Distrital mostró su falta de liderazgo y capacidad resolutiva.
La Agenda para 4 Años
Le corresponde ahora al gobierno distrital de Judith Pinedo, abogada, con una carrera política combinada en los últimos años con la labor de columnista semanal y enriquecida con la experiencia cívica y social en la fundación empresarial, Funcicar, en donde ocupó recientemente el cargo de directora, asumir el mandato expreso por los 115.247 ciudadanos y ciudadanas que la respaldaron de manera directa, para enrutar la ciudad hacia un senda irreversible de progreso y desarrollo armónico como se observa hoy en Bogotá y Medellín, pero para ello deberá trabajar en tres acciones simultaneas y complementarias.
1.LA ESTRATEGIA: Definir una estrategia de intervención social desde la gestión pública con recursos importantes pero limitados en su aplicación, con la debilidad administrativa propia de la Alcaldía y con el surgimiento de problemas urgentes que a diario entraban los procesos de planeación estratégica de ciudad.
Se trata de colocar en su justa proporción que es lo urgente pero importante para atender por encima de las presiones que provendrán de los actores y sectores que sienten como propia la victoria del 28 de octubre pasado. La inseguridad, el hambre, la falta de vivienda digna, la creciente informalidad económica que tantas veces criticó como resultado de lo que a su juicio eran consecuencias casi únicas de los malos gobiernos, será ahora el prisma evaluador para determinar el alcance y efectividad de sus decisiones en el principal motor del desarrollo local.
2.EL EQUIPO: Con quien gobernará es la respuesta que se explicita con la manera en que se conformará y los actores que harán parte del equipo de gobierno. Una mezcla de presencia mayoritaria de mujeres, jóvenes profesionales sobresalientes venidos de las universidades top de la ciudad, amigos de las organizaciones sociales que han batallado con ella y su esposo, el ex Defensor del Pueblo, Arturo Zea, y los representantes del sector empresarial que quieren empezar a construir sus propios liderazgos políticos serán sin dudas bases para la integración de su gabinete y de la macro junta que se anuncia como escenario de consulta y deliberación que supera el ámbito político administrativo y el periodo de gobierno.
Falta ver como jugarán los acuerdos políticos que siempre buscan para su sobrevivencia electoral espacios para el manejo del presupuesto público y las relaciones con el Concejo Distrital, mayoritariamente conformado por miembros de partidos y movimientos que apoyaron la candidatura opositora y que hoy esta integrado por 4 concejales del Partido Conservador, 3 de la U, 3 de Cambio Radical, 2 de Apertura Liberal, 2 del Partido Liberal, 1 de Convergencia Ciudadana, 1 del PDA y 1 de Colombia Democrática. Adicional a estos, los 2 que representan al Movimiento que apoyó a la “Mariamulata”.
3.EL PROPOSITO: Una tarea superior abraza la aspiración de éxito del gobierno que se aproxima para el Corralito de Piedra. Ruptura o recomposición del poder político local será sin duda el propósito mayor que la alcaldesa electa y sus aliados tendrán que definir como protagonistas de un momento histórico que se viene y que conjuga tres escenarios: el primer mandato de una mujer elegida por votación popular, la celebración del bicentenario de la independencia (11 de noviembre del 2011) y el estreno a penas para la ciudad del periodo de 4 años de gobierno local insuficiente para transformar la urbe pero justa para direccionarla hacia una dinámica de desarrollo que ayude a construir nuevas relaciones diferenciadas entre lo público y lo privado.
De qué dependerá esta decisión?. En primer lugar del verdadero carácter de nuestra mandataria. Un viejo texto me recuerda que “dale poder al hombre y conocerás su verdadero carácter”. La alcaldesa electa tiene toda la capacidad profesional y el conocimiento de la ciudad para llevarla a su justa y progresiva transformación, pero deberá cuidarse de su inmadurez para opinar en circunstancias en donde la prudencia, como primer líder del entorno local, es el mejor consejo. No se espera que comente, critique o juzgue el accionar público, sino que actúe, direccione y este dispuesta ha asumir los costos políticos necesarios para cortar privilegios y equiparar derechos.
Hasta ahora, la historia local de los gobernantes elegidos por votación popular nos muestra una gran capacidad para sobrepasar dificultades, establecer alianzas y arrinconar a la débil oposición, pero una alta debilidad para manejar el éxito. Mientras se escala se vencen los conflictos y las privaciones, pero una vez se encuentran en el sillón distrital la borrachera del gran logro los concentra en los problemas del gobierno y no en los de la gente y en ser propensos a olvidar un recordado consejo empresarial: “cuanto más alto trepas en una empresa más difícil es que la gente sea sincera contigo. Cuanto más influyente seas, tanto más cuesta que la gente este dispuesta a decirte la verdad”.
En segundo lugar, las posibilidades de ir más allá de una recomposición del poder político local dependerá de promover sin mezquindad a nuevos protagonistas de sectores diversos que pueden aportar en la construcción de una esfera pública hasta ahora mediada por el poder de los recursos o de las familias. Sin embargo, valdría la pena reconocer iniciativas, organizaciones y dirigentes que poseen alto conocimiento local, experiencia pública y buen nivel de interlocución con dirigentes políticos que inciden y condicionan decisiones del alto gobierno.
Para avanzar hacia una ruptura del modelo patrimonialista no vasta con sobredimensionar la alta votación alcanzada por el Movimiento, toda vez que la avalancha de opinión independiente no se hizo presente al observar las cifras del total de votos para la Alcaldía(221.269) muy cercana a la votación total de las listas al Concejo(227.827), lo cual indica que la elección fue producto de los votos del ciudadano que se identifica con organizaciones políticas tradicionales o emergentes y de la reacción contra el manejo mafioso de la cosa pública que nos atrapó en los últimos años.
Buen reto tendrá la ciudad a través de un gobierno distrital que estamos seguros aprovechará las condiciones aquí expuestas para agendas un nuevo sistema entre actores públicos y privados, buen reto para los partidos que no entendieron el clamor de la ciudadanía que esperaba proyectos alternativos serios y con reconocimiento, y en especial, un alto reto para los que convocaron a la unidad a través de Por una Sola Cartagena, sin ambigüedades, y ojala, sin sectarismos.

